El Frente Polisario decide, suspender sus contactos con el actual gobierno de España, hasta tanto no se abstenga, de instrumentalizar la causa saharaui, como parte de las contrapartidas y compensaciones vergonzosas en sus ventas y transacciones con el ocupante marroquí y adherirse, a los preceptos de la legalidad internacional, que consagra, tanto el inalienable derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, como el respeto de las fronteras internacionalmente reconocidas de su territorio.

Este hecho se produce tras saberse que el el 18 de marzo se conocía a través del Gabinete Real marroquí de la nota publicada por la agencia de noticias marroquí MAP, del mensaje del presidente del Gobierno español Pedro Sánchez que España, la potencia administradora del territorio, considera la propuesta de autonomía de Marruecos respecto al Sáhara Occidental como «la base más seria, creíble y realista para la resolución de esta disputa».