Desde el 30 de agosto de 1988 fecha en la cual se aceptó el Plan de Arreglo de la OUA y la ONU entre Marruecos y el Frente Polisario, Marruecos ha bloqueado continuamente dicho Plan de Arreglo impidiendo la celebración del referéndum de autodeterminación que es el único pacto y acuerdo firmado entre las partes con la supervisión de Naciones Unidas y la Unión Africana.

A lo largo de todos estos años de ocupación ilegal del territorio, también Marruecos ha expoliado los recursos naturales del Sahara Occidental y ha violado constantemente los derechos humanos de la población saharaui que vive bajo su ocupación.

La última agresión contra el pueblo saharaui y el grave incumplimiento del acuerdo por parte de Marruecos sucedían el 13 de noviembre de 2020 en la brecha ilegal de Guerguerat.

Las fuerzas armadas marroquíes violaban deliberadamente el alto el fuego, atacando a la población saharaui que se manifestaba pacíficamente en la zona desde el 20 de octubre con el objetivo de denunciar las violaciones de derechos humanos, y el saqueo masivo de los recursos naturales del Sahara Occidental.

Esta agresión marroquí provocó  la respuesta del Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS) en legítima defensa y para proteger a los manifestantes y evacuarles a lugares seguros.