Corren tiempos para recordar a Ahmed Bujari: “su doctrina, más actual que nunca”

Corren tiempos para recordar a Ahmed Bujari: “su doctrina, más actual que nunca”

Uno de los hombres más brillantes de la diplomacia saharaui y que aún a día de hoy, despierta mayores consensos, puede que sea el fallecido Ahmed Bujari.

Bujari, que fue representante del Frente Polisario en España, fue expulsado del país tras la crisis de “El Junquito” en 1985. Esto sucedía en plena guerra entre el Frente Polisario y Marruecos.

El Frente Polisario ametrallaba al pesquero español “El Junquito” en aguas saharauis y a la patrullera Tagomago que fue a rescatarles, y como repuesta, el Gobierno de Felipe González, expulsó a Ahmed Bujari y a la representación saharaui que había en España por este hecho. 

González y todos los que vociferaban contra el Polisario, cayeron en la trampa de Marruecos, tal y como dijeron los propios marineros de El Junquito. Afirmaron que para poder faenar, Marruecos les obligaba a ir con bandera marroquí, por lo que faenaban con las dos banderas, la marroquí y la española, al encontrarse en “aguas territoriales marroquíes”. 

La realidad es que el Frente Polisario ametralló a un barco con bandera marroquí en aguas saharauis en tiempo de guerra. Sólo cesó el ametrallamiento, relataban los tripulantes del barco español, cuando gritaban en castellano que eran españoles. El patrón de El Junquito, Marcos de León, afirmó que sólo cuando el Sáhara “sea libre e independiente como todos los pueblos podrán pescar allí con tranquilidad los pescadores canarios”.

Ahmed Bujari, fue detenido el 1 de octubre por cinco miembros del Cuerpo Superior de Policía para ser conducido al aeropuerto de Madrid-Barajas, desde donde sería expulsado de España. 

En el momento de su detención se le iba a ofrecer una cena de despedida con unas 200 personas simpatizantes del Frente Polisario, de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, y del PCE.

Bujari dijo respetar la soberanía de España y que iba a ser consecuente con la misma, reconociendo que su expulsión era “una cicatriz difícil de curar”, añadiendo que “de todas formas, de las grandes batallas nacen los grandes amigos”. Hasta 1989 estuvo suspendida la presencia de la delegación saharaui en España.

Como representante del Frente Polisario en las Naciones Unidas propuso en el año 2007, el mismo año en el que Marruecos presentaba su Plan de Autonomía, que por cierto nunca ha puesto en marcha para las regiones del país magrebí, la organización de un referéndum de autodeterminación abierto a todas las opciones reconocidas por la ONU, que incluyen la independencia del Sáhara Occidental, y “trabajar con los ojos puestos en el futuro para que las relaciones con la RASD sean de amistad y cooperación privilegiada, incluido el ámbito de la seguridad regional”.

Era sin duda un estadista, y ya advertía en 2010 que “España obtiene de Argelia parte esencial de la energía”, indicando que “Grandes empresas españolas se benefician de suculentos contratos firmados con este país que por sus riquezas naturales tiene medios para sufragar grandes proyectos económicos”. Avisaba que Argelia no tiene ningún contencioso territorial con España, ni ha enviado, ni amenaza con hacerlo, a miles de “emigrantes” a las costas españolas. 

A diferencia de Marruecos cuya política de chantaje es obvio matizar, Argelia es, “se quiera o no, la potencia regional indispensable sin cuyo consentimiento y aprobación nada podrá ser considerado como definitivo en la región del Magreb”.

La segunda traición, así hay que llamarla sin paños calientes, del Gobierno de España capitaneado por el PSOE, me ha traído de nuevo a la memoria un famoso, para mí, artículo de Bujari. Su fantástico artículo, publicado en el diario El País el 25 de octubre de 2004 titulado “La diplomacia española y el Sáhara Occidental”, recuerda, que durante los encuentros que habían tenido lugar con el Gobierno español en ese mismo año, 2004, el Frente Polisario le planteaba tres alternativas:

“Una, moral, consistente en el deseo saharaui de que España asuma las responsabilidades que le incumbieron como potencia administradora del territorio y retomar el proceso de descolonización trágicamente abandonado en 1975 para encauzarlo a su culminación natural y legal.

Dos, racional, consistente en mantener el compromiso del anterior Gobierno con el Plan Baker y con los Acuerdos de Houston.

Tres, difícil de calificar, que en caso de que España no quiera hacer ninguna de las dos cosas anteriores, se le pidió que no haga nada entonces, ya que hacerlo, conduciría, en las circunstancias presentes, a chocar con la posición de una u otra parte”.

Pues bien, ya tenemos la posición del Gobierno de España. Por fin lo tenemos enfrente. En honor a la verdad, siempre lo estuvo, pero disfrazada de una falsa “neutralidad activa” como si se pudiera estar al mismo tiempo con el agresor y el agredido. “La neutralidad ante el derecho no cabe; supone no tomar partido por la aplicación de la ley o por su violación por lo que el que no está por la aplicación del derecho internacional está apoyando la ocupación”, tal y como citaba el profesor Soroeta recientemente en un encuentro de juristas.

La decisión del Gobierno español de apoyar oficialmente el plan de autonomía propuesto por Marruecos, elimina el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, y reconoce implícitamente la soberanía marroquí sobre el territorio que ocupa ilegalmente del Sáhara Occidental.

Como dice el profesor Soroeta, desde el punto de vista del Derecho Internacional, el derecho de autodeterminación consiste en una consulta a la población a través de un referéndum con el censo realizado por las NNUU, aplicando el Plan de Paz aprobado por las partes.

El Gobierno de España como afirmaba Bujari, citando a los sesudos analistas del majzen, se siente incómodo con el principio de legalidad internacional, y actúa para que frente al derecho legítimo de los saharauis prime el interés ilegítimo de la monarquía marroquí. Es lo que Bujari denominaba “justo-posible”.

Dar por buena la “solución unilateral” que había presentado Marruecos animado por “algunos sectores de la Administración de Bush, el mismo Chirac, Zapatero y, más tarde, Sarkozy” decía Bujari, solo pretendía -pretende- legitimar un “botín de guerra”. Como insistía, se equivocan los que llevan años intentando hacer claudicar al pueblo saharaui. El Frente Polisario no aceptará la soberanía marroquí proclamada unilateralmente sobre el Sáhara Occidental.

La única solución pasa por que el pueblo saharaui pueda decidir su futuro.

Enrique Gómez



Para conocer más a Ahmed Bujari

Ahmed Bujari, fue miembro del Secretariado Nacional del Frente Polisario y su Representante ante las Naciones Unidas.

Bujari Ahmed Barik-Alla nació, el 19 de septiembre de 1952, en la ciudad de Dajla, en el Sáhara Occidental; casado y padre de tres niñas y dos niños.

Hizo sus estudios de primaria y segundaria en la misma ciudad de Dajla y luego se trasladó a España para continuar sus estudios universitarios donde se graduó en derecho en la Universidad de Tenerife.

  • Se unió a la lucha del Frente POLISARIO en 1973 y participó en la organización y sensibilización de los estudiantes saharauis en España.
  • Formó parte del liderazgo político del Frente POLISARIO desde los años ochenta.
  • Desempeño varios cargos en misiones políticas, diplomáticas y medios de comunicación, donde trabajó como editor del periódico “Sáhara Libre” (1975-1977) y luego Representante del Frente Polisario en España (1978-1980), Embajador de la República Sáharaui en Panamá (1980-184), Representante del Frente Polisario en España (1984-1985), Embajador de la República saharaui en Venezuela (1985-1988) y Responsable del Departamento de Europa (1988-1991) .
  • Representó el Frente Polisario ante la ONU desde 1992, y formó parte de la delegación negociadora que asistió a varias conversaciones y negociaciones entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos, bajo los auspicios de las Naciones Unidas. Y se mantuvo en este cargo hasta su muerte, el martes 3 de abril de 2018.
  • Fue un líder extraordinario, con una mente clara, un buen analista, muy sabio, con una visión clara, un experto en la historia, en el derecho internacional, un diplomático experimentado y experto en relaciones internacionales. Ha escrito varias memorias y ha dirigido varias conferencias sobre la causa saharaui en diferentes partes del mundo. Fue el abogado del pueblo saharaui en la Cuarta Comisión de la Asamblea General de la ONU y en las reuniones del Comité Especial de los 24 sobre la descolonización.
  • Fue, que Dios lo reciba en su Gloria eterna, un ejemplo de militante destacado, modesto y leal que ha asumido la responsabilidad de defender la causa de su pueblo y su derecho a la autodeterminación hasta el último día de su vida. Se le han publicado varios artículos y entrevistas en periódicos y en medios de prensa de todo el mundo.
  • Hablaba árabe, español, inglés y francés.

Fuente de la biografía: SPS






Resumen
Corren tiempos para recordar a Ahmed Bujari: “su doctrina, más actual que nunca”
Título
Corren tiempos para recordar a Ahmed Bujari: “su doctrina, más actual que nunca”
Descripción
Dar por buena la “solución unilateral” que había presentado Marruecos animado por “algunos sectores de la Administración de Bush, el mismo Chirac, Zapatero y, más tarde, Sarkozy” decía Bujari, solo pretendía -pretende- legitimar un “botín de guerra”. Como insistía, se equivocan los que llevan años intentando hacer claudicar al pueblo saharaui. El Frente Polisario no aceptará la soberanía marroquí proclamada unilateralmente sobre el Sáhara Occidental.
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