La guerra que se escucha, el frente invisible del Sáhara Occidental

La guerra que se escucha, el frente invisible del Sáhara Occidental

Aunque el conflicto del Sáhara Occidental ha quedado durante décadas en un segundo plano informativo, la radio también ha formado parte de la batalla por la información. Desde los primeros años del conflicto, el Frente POLISARIO y, posteriormente, las instituciones de la República Árabe Saharaui Democrática desarrollaron una infraestructura radiofónica destinada a transmitir sus mensajes a la población saharaui y al exterior.

Antes de la creación de la Radio Nacional Saharaui, ya existían emisiones radiofónicas vinculadas al movimiento saharaui. En 1974 comenzaron las emisiones de “La Voz del Sáhara Libre”, realizadas inicialmente desde Trípoli (Libia). En 1975 pasaron a emitirse desde Argel, a través de Radio Argel. La Radio Nacional Saharaui comenzó sus emisiones el 28 de diciembre de 1975, apenas unas semanas después del inicio de la ocupación marroquí del territorio. La situación de guerra condicionó desde el principio el funcionamiento de la emisora, que durante los primeros meses llegó a realizar transmisiones desde camiones en movimiento. En 1977 se establecieron los primeros estudios en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, Argelia.

La radio no se limitó a emitir programas. Sus informativos difundían noticias sobre la guerra y la actividad política y diplomática del POLISARIO, al tiempo que trataban de hacer llegar a los oyentes una versión de los acontecimientos diferente de la ofrecida por los medios marroquíes. En aquellas circunstancias, mantener una emisora en funcionamiento era una forma de resistencia y, al mismo tiempo, de mantener abierta una vía de comunicación.

Con el paso de los años, las emisiones saharauis despertaron además el interés de los aficionados a la escucha de onda corta. La utilización de esta banda permitía que las señales fueran captadas a gran distancia. Existen registros publicados por aficionados y boletines especializados que documentan la recepción de Radio Nacional Saharaui desde distintos lugares. Uno de ellos recoge, por ejemplo, una escucha realizada desde Burjassot, en Valencia, de una emisión en 6300 kHz.

Esta dimensión técnica permite acercarse al conflicto desde un terreno poco conocido. La radio no fue únicamente un instrumento para difundir comunicados o noticias. Las frecuencias, los horarios, las interferencias y las condiciones de recepción formaron parte también de la historia de aquellas emisiones.

La batalla por un código en el mapa

Todo este entramado técnico tiene además una dimensión burocrática. Para identificar las estaciones de radio, la Unión Internacional de Telecomunicaciones asigna a las administraciones nacionales determinadas series de distintivos de llamadas. Por ejemplo, España utiliza las series EAA-EHZ, mientras que Marruecos dispone de las series CNA-CNZ.

El caso del Sáhara Occidental es diferente. No existe una serie internacional propia de distintivos de llamada asignada por la UIT. En radioafición se utiliza, de forma no oficial, el prefijo S0.

Uno de los indicativos más conocidos ligado al Sáhara Occidental es S01WS, asociado al Radio Club Saharaui de Tifariti. La estación figura en bases de datos internacionales de radioafición y aparece vinculada a EA2JG como responsable de las confirmaciones QSL. Salir al aire con esas siglas tenía una dimensión que iba más allá de la simple afición. Las operaciones de S01WS permitieron establecer contactos con radioaficionados de distintos países y en diferentes bandas de alta frecuencia. Una operación desde Tifariti anunciada en 2015, por ejemplo, contemplaba actividad en varias bandas de High Frequency (HF) y el uso de Continuous Wave (CW) y Single Side Band (SSB).

En el mundo de la radioafición, este tipo de actividad recibe una atención especial cuando se realiza desde lugares poco habituales. El Sáhara Occidental se convirtió así en un territorio de interés para operadores que buscaban incorporar S01WS a sus registros de contactos.

Entre radioaficionados y emisoras itinerantes

La historia de las ondas saharauis tiene, por tanto, dos vertientes diferentes que conviene no confundir. Por un lado, está la Radio Nacional Saharaui, una emisora vinculada a las instituciones saharauis y utilizada como medio de información y comunicación política. Por otro lado, está la actividad de los radioaficionados, con estaciones como S01WS, que realizan contactos entre operadores y los documentan mediante sus propios sistemas de registro.

En el primer caso, la radio estuvo condicionada directamente por la guerra. La movilidad de los primeros años respondía a la necesidad de mantener las emisiones en funcionamiento en unas condiciones en las que la infraestructura podía verse afectada por las operaciones militares.

La confrontación llegó también a las propias frecuencias. Según la documentación sobre la historia de Radio Nacional Saharaui, Marruecos comenzó en 1992 a interferir sus emisiones en onda media dentro del territorio saharaui. La emisora recurrió también a la onda corta, que permitía mantener las transmisiones hacia el exterior pese a las dificultades de recepción.

La radio se convirtió así en otra forma de enfrentamiento. Mientras los combates se desarrollaban sobre el terreno, las emisiones trataban de transmitir información y de mantener el contacto con una audiencia situada dentro y fuera del territorio.

El alto el fuego de 1991 cambió las condiciones militares del conflicto, pero no hizo desaparecer la función informativa de la radio. La emisora continuó difundiendo información sobre la posición saharaui y sobre la actividad política del Frente POLISARIO.

La situación volvió a cambiar en noviembre de 2020. Los acontecimientos de Guerguerat desembocaron en la ruptura del alto el fuego que había estado vigente desde 1991. El 14 de noviembre, el Frente POLISARIO anunció el fin de su compromiso con el alto el fuego y la reanudación de la lucha armada.

En este nuevo escenario, cabe pensar que la radio ha seguido siendo una herramienta de comunicación, como lo fue durante los años de guerra anteriores al alto el fuego. En un conflicto que apenas ocupa espacio en los medios, las emisiones pueden contribuir también a mantener visible una guerra silenciada.

Las tarjetas QSL: el rastro de una emisión

Junto a la historia de la radio nacional existe otra relacionada con las ondas: la de los radioaficionados y sus tarjetas de confirmación.

Para quienes practican esta afición, una tarjeta QSL sirve para confirmar que una comunicación por radio se ha producido entre dos estaciones. En el caso de S01WS, estas tarjetas documentan los contactos realizados desde la estación saharaui y forman parte de la actividad de los aficionados interesados en las comunicaciones a larga distancia, una actividad conocida en el mundo de la radioafición como DX.

S01WS ha utilizado diferentes sistemas para gestionar estas confirmaciones. Como ya hemos dicho, su indicativo aparece asociado al Radio Club Saharaui de Tifariti y a EA2JG como responsable de QSL. Las bases de datos y publicaciones especializadas de radioafición conservan además referencias a operaciones de la estación y a los contactos realizados con operadores de distintos países.

Las tarjetas QSL no son simples recuerdos para quienes practican esta afición. Constituyen el registro físico de una comunicación que puede haberse producido a miles de kilómetros de distancia. En el caso de S01WS, esas pequeñas tarjetas permiten seguir el rastro de una actividad radiofónica vinculada a un territorio cuyo estatus sigue siendo objeto de una disputa internacional.

La historia de la radio saharaui tiene, por tanto, dos caras. Una es la de una emisora que nació en plena guerra, tuvo que adaptarse a unas condiciones extraordinarias y utilizó las ondas para transmitir información. La otra es la de una estación de radioaficionados que, décadas después, ha llevado el nombre del Sáhara Occidental a los registros de operadores de todo el mundo.

Entre ambas existe un elemento común ya que las ondas no conocen las fronteras del mapa. Una señal puede atravesar miles de kilómetros, ser captada por un receptor situado en otro país y quedar registrada en una libreta de escucha o en una tarjeta QSL.

En un conflicto en el que durante décadas ha sido difícil acceder a información independiente, la radio ha sido también un frente. Un frente invisible, difícil de ver sobre el terreno, pero cuyas señales han seguido viajando para mantener visible la lucha del pueblo saharaui.

Fuentes:

Una mirada al Sáhara Occidental => Comparte en redes o resume con la IA
Resumen
La guerra que se escucha, el frente invisible del Sáhara Occidental
Título
La guerra que se escucha, el frente invisible del Sáhara Occidental
Descripción
La historia de la Radio Nacional Saharaui y de las emisiones de radioaficionados muestra cómo las ondas se convirtieron en otro frente de comunicación durante el conflicto del Sáhara Occidental, desde los primeros años de la guerra hasta la actualidad.
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saharaoccidental. es
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